Estas dos últimas semanas hemos estado con la cabeza como un bombo. Motivo: preinscripciones al colegio.
Aquellos que me seguís, ya sabéis lo poco que me entusiasma la idea del colegio, las normas, el levantarse todos los días a la misma hora, pasarse cierto número de horas en una sala, iniciarse tempranamente en el hastío que posteriormente se tornará inevitable. Y me había planteado en algunos momentos la opción de educar en casa, pero después de darle muchas vueltas, decidimos probar el colegio. Siempre se está a tiempo de volver a casa si la cosa no funciona.
¿Y pensabas que iba a ser sencillo? Pues no. Resulta que vivimos en la montaña, pero nuestro pedazo de roca pertenece a un pueblo, con su censo, su registro, su ayuntamiento y sus cosas, y nosotros al estar censados en ese pueblo nos corresponde ese cole, pero queda lejos y fuimos a ver los de los pueblos de la zona, 4 en total, pero la decisión final está entre dos.
En un principio, encantados con el que nos tocaba. Fue el primero que vimos.
Ventajas: Pues que es pequeñito, hay muy pocos niños, es muy familiar, la directora nos entrevistó personalmente y nos enseñó todo el colegio, pudimos ver el funcionamiento de las clases, y no unas jornadas de puertas abiertas, en las que los centros pueden esconder la porquería, sino un día normal, una clase normal. Los niños estaban sentaditos en el suelo, alrededor de la profesora, y ella sacaba unas cositas de una caja y los niños decían el color y la forma. Parecía divertido.
También nos explicó la directora que aunque hubiera divisiones por cursos, todos los niños se conocían, y los mayores cuidaban de los pequeños como si fueran sus hermanitos, y todos se querían y nunca nadie abusaba de nadie.
Inconvenientes: Para empezar, que está lejísimos. Es el que nos toca por geografía política, pero en distancia física, tenemos en total cuatro colegios más en los pueblos de los alrededores que están más cerca que este.
No es un edificio propiamente dicho, sino un barracón. Sí sí, este que veis en la foto, de esos que traen con un camión y plantan en el suelo, y ¡hala! ya tenéis colegio. Me da un poco de miedo en invierno, que esas paredes de mentira dejen pasar mucho frío, aunque supongo que por otra parte, al ser tan pequeñito será fácil de calentar.
Y también el hecho de que sea tan pequeño y tan familiar parece bonito en principio, pero puede ser un arma de doble filo. Me preocupa que sea un ambiente cerrado de mentalidad y con poca amplitud de miras. Mi madre, que estuvo jugando en el patio con la niña mientras hablábamos su padre y yo con la directora, ya tuvo un encuentro desagradable con una señora que se puso como loca y se llevó a su niño casi a rastras y gritando de malas formas porque había "desconocidos" en el parque. Y una señora negra encima. ¡Y con una niña blanca! ¡A saber de dónde y para qué la había robado!
En fin, supongo que gente estúpida hay en todas partes.
Y luego está el cole grande, que no es el que nos corresponde por municipio, pero curiosamente es el que está más cerca. Y la verdad es que antes de tener que plantearnos el tema seriamente, no nos gustaba nada. Ambos fuimos a colegios concertados pequeños, y este nos parecía demasiado grande, estresante, tantos niños corriendo a la hora de la salida, tantas madres cotorreando en la puerta... y luego piensas ¿y cómo serán las clases? ¿No serán demasiados niños? ¿Cómo pueden conocerlos a todos? ¿Cómo pueden detectar si hay algún problema?
Pero al verlo y conocer a las profesoras tampoco parece para tanto. En las clases hay el mismo número de niños que en los coles pequeños (20-25), solo que hay más clases por curso. Y las instalaciones... qué te voy a contar. Yo nunca fui a un colegio que tuviera tantas cosas, tecnologías y avances de los tiempos a parte, y seguramente el cole pequeñín del pueblo nunca las tendrá. Y lo más importante: la enseñanza. Resulta que se imparte enseñanza por proyectos, que es el método que utilizan las llamadas "escuelas libres", que cuestan un pastón. Se trata de eliminar los libros en la medida de lo posible y trabajar sobre un proyecto que eligen entre todos los de la clase. Así van aprendiendo sin darse cuenta, y sobre un tema real y que les interesa, sin tener esa sensación terrible que yo tanto tenía y tan bien recuerdo de: "y todo esto para qué me sirve". Otra cosa que me gustó mucho fue el proyecto "padrino de lectura". En las horas de biblioteca, se asigna a cada niño pequeñito un niño mayor, para que le ayude con la lectura. Según la charla que nos dio la directora, se crean unos vínculos muy bonitos, y nos puso una diapositiva de una niñita pequeñita leyendo con su padrino, y se nos cayó la baba a todos.
Ventajas: Está cerca de casa. Bueno, hay que coger el coche, como para todo aquí arriba, pero son 7 minutos en coche contra los 12 que hay hacia el otro. Y en caso de emergencia siempre se puede ir andando por el camino de montaña en 35 minutos. Para el otro hay casi 2 horas y media y por una carretera que da muy poca confianza.
La enseñanza por proyectos. Esto, además de hacer que los niños aprendan con mayor ilusión, elimina libros. O sea, dinerito que te ahorras. Y además, los libros que hay son socializados, es decir, pertenecen al colegio y van pasando de año en año. Así también educan a los niños en cuidar las cosas.
Instalaciones. Tiene gimnasio y sala de motricidad propias (yo de pequeñita tenía que ir a un polideportivo porque en mi cole no había), tiene biblioteca, un lavabo propio en cada clase de los pequeñitos, cocina donde hacen la comida (no la traen de catering, que tela con algunos caterings), sala de informática (el cole pequeño también tenía, pero vete tú a comparar), y una aula de música que a Lord Gaitero_Escocés le "puso palote", y cito textualmente. Además de tener instrumentos carísimos y en cantidad, tienen teclados de los que van conectados al PC, con un programa de música con el que no sólo aprenden a tocar, sino también a componer.
Inconvenientes: Que es muy grande y hay muchos niños. No le veo más. Una vecina me dijo que otra amiga suya le dijo que habían vivido casos de bullyng. Pero en fin, para mí ahora mismo no son más que rumores, y confío en que si mi hija alguna vez se ve metida en alguna de esas mierdas, pueda detectarlo y resolverlo a tiempo. Como dije al principio, siempre se puede cambiar o volver a casa.
Que no somos de ese pueblo. No trabajamos allí, no tenemos parientes allí, no hemos ido a la guardería de allí. Por lo tanto no hay puntos. La directora asegura que el censo es escaso este año y que tal vez no haya problema. Pero no hay nada asegurado, podemos entusiarmarnos mucho y que luego nos digan que no.
Bueno, y ahora toca comentar... ¿Tú qué harías? ¿Te gusta más el cole grande o el cole pequeño? ¿Qué crees que es más importante? Todas las opiniones son bienvenidas, estamos hechos un lío!!